ESTUDIANTE DE UNAH-VS UTILIZÓ TECNOLOGÍA 3D PARA CREAR PRÓTESIS EN UNIVERSIDAD ESTADOUNIDENSE


23 Junio 2016



“Para aquellos que se atreven a soñar hay un mundo entero para ganar”, dijo un día el magnate de los negocios indio Dhirubhai Ambani.

Poniendo en práctica esta expresión y además de soñar, crear, el universitario Melvin Enmanuel Cruz Molina, a la corta edad de 20 años y siendo estudiante de Ingeniería Eléctrica Industrial de la Universidad Nacional Autónoma de Valle de Sula (UNAH-VS), logró un intercambio académico de cinco meses en la Universidad de Minnesota, situada en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos.

Tiempo suficiente para poner a funcionar su proyecto “Guala”, el cual pretende ofrecer a la población Hondureña con necesidad, manos y brazos prostéticos hechos en impresoras 3D.

“A raíz del intercambio se me abrieron las puertas hacia el desarrollo de este proyecto, la Universidad de Minnesota me apoyó mucho en el proceso, dándome los contactos y herramientas necesarias. Hoy por hoy el proyecto está "up and running". Gracias a una campaña que hice en "GoFundMe", pude obtener los fondos necesarios para adquirir una impresora 3D, la primera del proyecto, y traerle de vuelta a Honduras”, manifestó el originario de La Ceiba, Atlántida.

La idea del proyecto le surgió hace ocho meses, a raíz de la necesidad de prótesis que tenía uno de sus compañeros de carrera en UNAH-VS. “En el proceso de querer ayudarle a él me di cuenta que había mucha necesidad hacia estos dispositivos en general y que la tecnología 3D tenía todo un potencial de desarrollo tanto tecnológico como educativo”.

Además explicó: “El proyecto está dirigido a la producción de prótesis de mano y el antebrazo utilizando la impresión 3D, una tecnología innovadora que ya está proporcionando una alternativa eficaz en varios países de todo el mundo y puede promover un mayor acceso local a precios accesibles para las personas con discapacidad en Honduras”.

PRIMERA PRÓTESIS PARA LA INSPIRACIÓN

Cruz adelantó que un equipo integrado por estudiantes interuniversitarios tanto nacionales como internacionales, planean entregar la primera prótesis a principios de julio, “y como se imaginará, el primero en recibirla  será aquel compañero y ahora amigo y miembro de equipo con el que todo empezó”. 

Después de esta primera prótesis, Molina espera hacer viral el proyecto por el país y llegar a aquellas personas que necesiten de una prótesis, al igual que recibir el apoyo de la industria y población hondureña para continuar colaborando.

“Los impactos directos de nuestro proyecto serán para aquellas personas con discapacidad en la necesidad de un dispositivo de prótesis del miembro superior. Cada prótesis les dará la oportunidad de mejorar la calidad de sus vidas y desarrollar todo su potencial. Especialmente en el caso de los niños, a quienes les ayudará a ser socialmente aceptados y dejar de recibir agresiones o burlas debido a su discapacidad”, dijo el ingeniero en potencia.

COSTOS

Mediante esta aspiración se ofrecerán dispositivos de bajo costo, personalizables y de diseño flexible según la necesidad de cada persona.

El costo de una prótesis tradicional en Honduras es muy alto,  en cambio un reemplazo en impresión 3D cuesta menos de 70 dólares y tiene la misma funcionalidad.

Esta iniciativa se logró a través de e-NABLE, una comunidad en línea que proporciona diseños de fuente abierta e instrucciones que permiten a los usuarios crear manos impresas en 3D.

INTERNACIONALIZACIÓN PARA CONCRETAR SU SUEÑO

"Empecé a hablar con la gente acerca de mi idea y lo que pensaba hacer. La impresión en 3D en Honduras es un área totalmente nueva. Fui a Estados Unidos con algunas ideas establecidas, algunas conexiones y algunas personas que eran realmente una pieza clave en el proyecto, pero me faltaba la obra maestra, que fue la impresora 3D”, indicó Melvin.

A su llegada a la universidad en enero de 2016, Cruz comenzó un curso completo en la Facultad de Ciencias e Ingeniería en aquella academia, que incluía clases de historia, energías renovables, electrónica y circuitos, y la impresión 3D. Este último le dio la oportunidad que estaba buscando.

La impresión 3D y la fabricación aditiva, que enseña los fundamentos de la tecnología de impresión 3D, se convirtió rápidamente en el eslabón perdido en la búsqueda de Cruz para hacer su proyecto de e-NABLE una realidad.

Después de asegurar los fondos, Molina tornó su atención a la siguiente etapa de su proyecto: obtener los conocimientos que necesitaba para hacer de e-NABLE un éxito en Honduras.

A través de su carga completa del curso, participación en grupos de estudio y las oportunidades de contacto, el joven de 20 años trabajó para obtener los recursos necesarios para traer e-NABLE a  Honduras, donde espera concretar los beneficios del programa, tanto en la creación de las manos  para los necesitados e iniciar una reacción en cadena de aprendizaje y avance.

Durante su estadía en esa universidad estadounidense, Melvin tuvo la oportunidad de reunirse con la dirigente de e-NABLE , Andy Christensen, con quien discutió sobre el futuro del proyecto y cómo progresar aún más en su visión,  además habló con los miembros de Minnesota Rotary International sobre cómo esta institución podría proporcionar asistencia en la lucha del grupo para erradicar la poliomielitis y proporcionar asistencia a aquellos con los efectos secundarios de la enfermedad, tales como la atrofia muscular.

"Una de las mayores oportunidades que esa Universidad me brindó es que me reuní con gente que nunca pensé que iba a conocer", comentó Cruz.

"La mayoría de las personas tiene la idea de que Honduras es una especie de mal estado; que no hay oportunidades de trabajo y son difíciles de conseguir, pero yo no lo veo de esa manera". Realmente aprecio todo de la experiencia que gane allá. Sentía mucha emoción de regresar a mi país y compartirla con todos”, Finalizó.